
“Me invitan todos los años a la entrega de los Martín Fierro, pero como este año no presté mis vestidos no me llegó la invitación”, disparó el diseñador Roberto Piazza algo indignado con los miembros de APTRA. “Fueron muchas las que me llamaron para pedirme vestidos y ni las atendí. Cada uno de mis vestidos valen como mínimo 3 mil dólares y si los presto después los tengo que venderlos a mil, no es negocio para mi”
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