Lo que está pasando con Claudio María Domínguez es muy raro.
Sobre todo porque las únicas respuestas que dio el líder espiritual
sembraron muchísimas dudas sobre sus real vínculo con el Maestro Amor,
gurú acusado de abuso sexual. Lo cierto es que se tuvo acceso al estudio donde se
llevó a cabo la entrevista más larga que brindó Domínguez tras la
aparición de Pablo Salum, la persona que montó un escrache en su contra
en la presentación de su libro en la Feria del Libro. Si bien este medio pudo dialogar brevemente con Claudio, una vez
concluida la charla con el ciclo “Intrusos”, en América, se pudo
comprobar que el genio de “Odol Pregunta” se mueve como si fuera una
estrella de rock y no tanto como un líder espiritual que toma contacto
con la gente común y corriente. Para ir al programa de Jorge Rial, Domínguez pidió varias cosas.
Entre ellas, que el auto que lo trasladó ingrese hasta casi el estudio
porque no quiere tener contacto con nadie, ni gente ni periodistas, casi
a modo de garantía. Una actitud similar tuvo ayer cuando terminó su programa de radio en
Pop: en la calle Uriarte evitó a la prensa y se escapó por la parte de
atrás de la emisora.

No hay comentarios:
Publicar un comentario