El fin de semana pasado, Miguel Pierri fue a almorzar a Gardiner acompañado por una jueza de Río Negro.La revista Paparazzi logró fotografiarlos. Cuando los periodistas de
la revista de Luis Ventura le preguntaron quién era la chica, el
mediático abogado se enojó: “No me jodan. No soy un artista de cine”,
sentenció.Luego del último caso como defensor de Jorge Mangeri, el portero
acusado de haber matado a Ángeles Rawson, hace un año atrás, sufrió una
fuerte desilusión amorosa. Perdió a su esposa y madre de su hijo, Karina
Ranni. Ella terminó en los brazos de Marcelo Biondi, abogado en su
bufete, se hizo conocido por el caso Ángeles Rawson.“Debido a mi arduo trabajo en el caso de la adolescente, mi mujer se
sintió destratada. En un momento prioricé mi trabajo antes que mi hogar.
Encima le llenaban la cabeza diciéndole que yo la engañaba con minas,
novias rubias”, contó meses atrás Pierri.
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