martes, 7 de junio de 2016

Justicia televisada

Cartas documento, bozal legal, abogados enfrentados, denuncias, testigos, amigos y familiares. Todos tienen lugar cuando el escándalo llega a la televisión. Semanas atrás, la separación de Bárbara Vélez y Federico Bal desestabilizó el rating de los magazines y a aquellos que quisieron tener a los protagonistas en escena. Intrusos pudo con ambos, y así también lo hizo ahora con Silvina Escudero.La violencia de género y la necesidad de concientizar de manera masiva sobre la campaña, que nació bajo el título #NiUnaMenos, no dejo a las pantallas de lado. El pasado viernes 3 de junio, la segunda marcha multitudinaria en contra de la agresión física y verbal hacia la mujer se hizo eco en todo el país.La televisión cumple una función fundamental al momento de lograr difusión, y los testimonios en primera persona de personalidades públicas actúan como fuentes directas. La funcionalidad no está separada de la actualidad y el caso Vélez-Bal, Escudero-Amestoy lo ejemplifican dentro del último mes.La denuncia pública de las partes y su exposición, consiguen que la justicia y la tv viajen de la mano. Claro está que el éxito de temas de dicha índole admiten responsabilidad por parte de los medios. Sin embargo, no pude juzgarse el modo. Si bien la televisión no es la ley, termina por cobrar para el público el mismo carácter a nivel informativo que la decisión del Juez.

No hay comentarios: