La Tota Santillán contó en Pronto, cómo es su nueva vida luego de realizarse el by pass gástrico. Orgulloso por sus logros confesó: "Un día me di cuenta de que debía hacer algo porque sino, me iba a terminar muriendo". Sin embargo, reconoce que le cuesta cumplir con su rutina de ejercicios."Me había hecho la banda en 2006 pero no me funcionó y tuve efecto rebote. Después fui por el balón gástrico pero tampoco funcionó hasta que finalmente, en abril del año pasado me hice el by pass y bajé 62 kilos", relató."De Mar del Plata me voy con algunos kilos menos mientras que, otras temporadas, me iba con 15 o 20 kilos más", añadió. El artista siente que hizo un "click" dentro suyo que lo movilizó: "Me dije que si no hacía algo, me iba a terminar muriendo. Por eso, consulté con mi mujer, con mi amigo Daniel Meaglia y con el doctor Bracesco y me operé. Hoy estoy en 147".En su nueva alimentación, intenta no privarse de nada aunque todo lo consume en su justa medida: "Como de todo pero poco. Compro un montón de comida pero como poco. A veces tomo champange, vino y me doy gustos. La rutina de ejercicios la tengo pero no la hago. Con las corridas del trabajo y la familia, me alcanza".
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