Maximiliano Fourcade está pasando un pésimo momento tanto en lo personal
como en lo profesional, ya que luego del escándalo por los polémicos
chats, ahora se le sumó un apartamiento en lo que respecta a su trabajo. La empresa Torneos, que lo contrató para las transmisiones de los partidos del ascenso y la Copa Argentina, decidió bajarlo de Laferrere-Almagro y, si bien no hay un despido formal, lo separaron por tiempo indeterminado. En lo que refiere a su situación personal, Fourcade está recluido en su casa y, cuentan, le cuesta dormir por las noches. Él asegura que los chats fueron manipulados y espera un guiño de la Justicia. Lo representa el doctor Luis Daer, el mismo abogado de José Luis Meiszner. Por recomendación de su abogado, el periodista cerró sus cuentas en
redes sociales para no responder a las acusaciones. Además, le prohibió cualquier contacto con la prensa
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario