El humorista se recupera después de un año muy
complicado a nivel familiar que terminó afectando su salud, dejándolo
casi al borde de la muerte. "Sufrí un infarto, me pusieron cuatro stents
y yo no podía dejar de pensar en mi hija". Una dura entrevista para la revista Pronto.El 2012 fue sin dudas, un año de mucho dolor para Sebastián Almada y
su familia. Por un lado, sufrió la pérdida de su madre, su abuela y su
tío con pocos meses de diferencia. Poco después, su mujer perdió un
embarazo de 8 meses a raíz de una rara afección y su cuerpo dijo basta.
"Fui al médico a consultar por lo que creí que era un resfrío, le dije
como al pasar que había tenido dolores en el pecho y me dejaron
internado", contó."El médico me hizo unos estudios y decidió dejarme internado porque
las enzimas cardíacas habían dado mal. Esa noche, sufrí un infarto. Si
estaba en otro lugar, no la contaba", explica.Almada dice que todas las experiencias le sirvieron para valorar aún
más las cosas importantes de la vida. "No podía dejar de pensar en mi
hija Lola y en toda mi familia... soy un tipo sano que nunca fumó ni se
drogó, que juega al fútbol y no se mata con la comida... el médico dice
que fue todo emocional, que el corazón se me partió de tristeza
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