No cabe duda que la gala más importante del año, en Nueva York, dio mucho de
qué hablar. Desde las muy escotadas, hasta las que nunca entendieron que se
trataba de eso: una gala.No fue el caso de la diseñadora italiana, ya que su vestido lleva el sello
distintivo de la firma que fundó su hermano Gianni Versace. A Donatella de 59
años, o le sobraba piel o le faltaba vestido.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario