La única tira diaria nacional que sobrevivió en pantalla dejándole
buenos resultados al canal entregará esta noche el último capítulo y
junto a Esperanza y Tomás se cerrará la historia que consolidó el género
mejor logrado de Pol-ka. La comedia, la historia de amor y los musicales hicieron que Esperanza mía
le devuelva ese espacio a los adolescentes en pantalla. El fanatismo
llevó a todo el elenco al teatro y el furor que despertó en sus
televidentes se tradujo en números. Sin embargo, no todo fue tan “rosa”
para la blanca historia de amor entre la falsa novicia y el cura.El combo 2015 que le entregó a la tira la primera parte del prime time, para que tras ella siga Las mil y una noches y Showmatch,
la ubicó siempre dentro de los más vistos del día. Pero la historia
avanzó, el amor entre Esperanza y Tomás se consolidó y la boda de la
pareja del año no fue el clásico final de la novela. Los capítulos
siguieron, reviviendo momentos, compartiendo un embarazo, y sacando por
completo a sus protagonistas del rol que conquistó al público teen.Fue así como diciembre y los ocho días de enero que la tuvo en grilla
registraron el promedio más bajo del ciclo, por debajo incluso de las
dos cifras que supo entregar.La pantalla acostumbró a llevar al altar a los protagonistas y que por debajo se lea la leyenda “fin”. Lo cierto es que Esperanza mía
le dejará buenos recuerdos al canal y una contradictoria cifra que
quizá tenga que ver con estirar una historia para diferenciarla de lo
clásico pero, lo positivo por su parte fue arriesgar.El Trece guardará consigo la ficción nacional 2015 más exitosa, la
protagonista revelación más destacada del año y claramente el camino
marcado por donde el televidente prefiere ver transitar a las historias.
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