“Qué puedo decir... Si mi hermano tiene la grandeza de no hablar
ante las incongruencias de esta mujer, o las locuras de esta señora, yo
no soy quién para hacerlo. Lo único que puedo confirmar es que el
cuerpo de mi cuñada estaba todavía caliente y ella se probaba frente al
espejo toda la ropa de Ethel y decía: ‘Mirá qué linda me queda’”.Visiblemente emocionada, la querida actriz también recordó los duros
momentos que le tocó vivir cuando falleció su hijo Leandro en un
accidente automovilístico, y ese terrible hecho le cambió la vida para
siempre. “En algún momento pensé e intenté suicidarme, me intoxiqué
tomando pastillas, cosas que uno hace en medio de la desesperación. Con
el tiempo, aunque creía que no, pude reconciliarme con Dios”.A pesar del dolor, la actriz cuenta que el apoyo de su hermano Gerardo fue fundamental. “Y
yo estoy disponible para lo que él me necesite, porque somos unidos y
valoramos la familia. Lamentablemente Gogó, a un año de la muerte de
mi cuñada, salió a hablar cualquier cosa para ensuciar el buen nombre
de mi hermano, pero la verdad siempre sale a la luz, y mi hermano es un
hombre de bien que amó a su mujer hasta el último día de su vida, y fue
la persona con la que transitó momentos inolvidables. A veces, aunque
uno no lo desee, suceden cosas cuando hay bienes para repartir, pero
mi cuñada dejó por escrito su voluntad y mi hermano lo único que hizo
fue entregarle al juez el testamento para que se lleve a cabo su deseo.
Nada más”.Confirma que ahora y más que nunca Gerardo es su hermano y confidente.
“Es una persona muy correcta que siempre tuvo una palabra de aliento,
inclusive cuando me separé de Chiche Sosa, el hombre de mi vida, con
quien compartí más de treinta años. Creo que tanto yo como Gerardo no
vamos a volver a formar pareja porque amamos demasiado, pero la vida
sigue y la disfrutaremos de otra manera. Como podamos y que Dios nos
guíe”, finaliza.
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